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F.A.Q. (PREGUNTAS FRECUENTES)

¿Tenéis clases para niños? ¿A qué edad se puede empezar a practicar?


No impartimos clases a niños, siendo 18 años la edad mínima para practicar en nuestra Escuela. En base a nuestra experiencia, creemos que enseñar Aikido a niños -dada la idiosincrasia del propio Arte- recorta mucho las posibilidades de esta disciplina; por lo que consideramos que para esas edades Artes Marciales suficientemente contrastadas como puedan ser el Judo o el Karate - a ser posible sin su variante deportiva o competitiva - son más recomendables y juegan un papel estupendo en la iniciación de los niños a las Artes Marciales, a la vez que resultan más entendibles y fáciles de asimilar por éstos.




Me han comentado que el Aikido es el mejor Arte Marcial que existe para la defensa personal. ¿Es esto verdad?


En absoluto. El Aikido no es el mejor sistema para la defensa personal, pero tampoco lo es el Karate, el Krav Maga, el Muay Thai o el Brazilian Jiu Jitsu, por ejemplo. Y quién diga que su sistema es el mejor de todos, simplemente está haciendo proselitismo para vender su producto y, consecuentemente, está faltando a la verdad.
No existe un Arte Marcial, sistema de Defensa Personal, Deporte de Contacto o Sistema de Lucha o Combate superior a cualquier otro. Cada uno de estos sistemas tiene sus propias caraterísticas, objetivos y particularidades.

Debido a lo anterior, recomendamos que cada persona busque el estilo que satisfaga cubrir sus objetivos personales y el que mejor se adapte a cada uno y, en base a ello, buscar un instructor serio y competente y practicar siempre disfrutando de la experiencia del aprendizaje continuo junto a compañeros afables y dedicados.




¿Un Aikidoka bien entrenado podría jugar un buen papel en un combate reglado tipo MMA, por ejemplo?


Definitivamente no. No es su terreno, ni su objetivo. Y discutir sobre esto es mezclar 'churras con merinas'. Dicho esto, las MMA y demás artes marciales de competición tratan sobre cómo ganar una pelea. Aikido trata precisamente sobre cómo evitarla.​ ​Conviene hacer una clara diferenciación entre sistemas de lucha o de combate frente a sistemas de defensa personal. Aikido, dado su carácter de autoprotección, es un Arte Marcial de defensa personal y no de combate. Además, no es un deporte, por lo que excluye completamente toda competición y la idea de ganar o vencer a un rival. Aikido, por contra, en una disciplina de desarrollo personal que se sirve de técnicas marciales de autodefensa y que permite al practicante, entre otras cosas, no estar nunca en el lugar equivocado, ni con las personas equivocadas ni en el momento equivocado. Por todo lo anterior, debemos ser conscientes también de que en la calle no se va con un tatami a cuestas ni se va acompañado por un árbitro ni unos jueces de mesa que puedan detener la contienda en cualquier momento, ni tampoco se dispone de un equipo médico para atenderte inmediatamente. La realidad, desgraciadamente, es mucho más cruel y dura... Así, el pavimento de la calle es duro, hay bordillos, adoquines, bolardos, y, sobre todo, EN LA CALLE NO HAY REGLAS: se juega sucio (se muerde, se araña, se ataca por detrás…), se producen agresiones de varios individuos a la vez, y, lo peor de todo, es que puede haber armas y/o objetos de por medio (cuchillos, palos, botellas, sillas, etc.).
Por si fuera poco, se debe actuar dentro del marco legal establecido por la legítima defensa. No hacerlo, el responder a la violencia con una mayor violencia supone, además de comportamiento totalmente reprochable desde el punto de vista ético y cívico, una acción que puede acarrear serios problemas legales.
En este contexto, en el de una agresión 'callejera', el Aikido puede jugar un buen papel -siempre que se entrene con una metodología adecuada-, ya que en el plano técnico dota al practicante de sólidas herramientas de autodefensa frente a agarres, estrangulamientos, golpes, patadas, puñetazos, ataques con armas u objetos tipo palos, botellas, cuchillos, etc; amén de procurar al alumno una excelente estrategia para lidiar y saber moverse ante una agresión de varios adversarios.
Además, el hecho de que las técnicas de defensa que el Aikido proporciona puedan ser modulables con respecto al ataque recibido, le confiere igualmente la legítima capacidad de ofrecer una defensa personal proporcional al ataque o agresión y, por ello, el actuar también conforme al ordenamiento legal.
En cualquier caso, consideramos que un practicante de MMA o de otras artes de combate puede sacar mucho provecho y enriquecer sus habilidades practicando Aikido igualmente, ya que el Aikido no está para enseñarte a ser violento, sino para dotar también a peleadores experimentados de un mayor abanico de herramientas y opciones.




¿Se reza en las clases de Aikido? ¿Hay que pertenecer a alguna religión, credo o confesión determinada?


En las clases de Aikido no se reza y, por supuesto, cualquier persona es bienvenida independientemente de sus creencias religiosas o ideología; toda vez, evidentemente, que se respete a todos los compañeros por igual y se sigan las normas y etiqueta establecidas para la práctica. Espiritualmente, el Aikido tiene una gran influencia del Sintoísmo japonés y del Budismo Zen; impregnando ambas corrientes la concepción pacífica de la vida, siendo ésta una de las cualidades más sobresalientes del Aikido.




¿Es cierto que el Aikido es un Arte Marcial no violento y que, por ello, se le conoce por 'El Arte de la Paz'?


El Aikido, por ser un Arte Marcial, lleva implícita una violencia… pero la diferencia frente a otras artes marciales radica en cómo se usa o se gestiona esa violencia. · Mucha gente cree que entrenar artes marciales te hace violento. Nada más lejos de la realidad. Un verdadero artista marcial es completamente opuesto a la violencia y goza de un carácter pacífico –que no pacifista- que le lleva a resolver cualquier conflicto de la forma más armoniosa posible. El Aikido precisamente te enseña a hacer frente a cualquier conflicto, amenaza o provocación de la manera más tranquila, centrada, equilibrada y templada posible; evitando que dicha circunstancia pase a males mayores.




Tengo 52 años y me llama la atención al Aikido. ¿Puedo practicarlo?


Sobre este aspecto, la mayoría de Escuelas de Aikido tiran de tópicos y aseguran que Aikido puede ser practicado a cualquier edad e independientemente de la condición física de la persona. Nosotros, por el contario, no estamos del todo de acuerdo con esta afirmación y preferimos matizarla. En este sentido, entendemos que el Aikido en un Arte Marcial muy dinámico, que conjuga clases intensas físicamente con otras más moderadas ; por lo que el propio Arte requiere, para sacarle provecho, tener un cuerpo mínimamente flexible y cierto tono muscular. No obstante, si realizas ejercicio físico habitual, no tienes ninguna dolencia significativa y te consideras estar “en forma” para tu edad (sin necesidad tampoco de tener un cuerpo atlético), no hay ningún problema para que practiques Aikido; si bien lo harás a un ritmo más adaptado que otros practicantes más jóvenes.




He leído que no se requiere esfuerzo para practicar Aikido y poder controlar a un adversario. ¿Es cierto?​


Completamente falso. Y este no es más que otro de los falsos mitos extendidos acerca del Aikido y que debemos aclarar bien. En realidad, el aprendizaje del Aikido requiere una buena dosis de paciencia, constancia, análisis, concentración, tolerancia al dolor y al contacto y capacidad de sacrificio. No hay atajos ni milagros. De hecho, sin esfuerzo en la vida no se consigue nada.




¿Qué ropa y/o material necesito para empezar las clases con vosotros?


Para iniciarte en nuestras clases tan sólo necesitas un pantalón de chándal y una camiseta. Más adelante, necesitarás un uniforme (chaqueta y pantalón) de Aikido, obviamente; si bien también sirven igualmente un uniforme de Judo o de Karate, siempre que sean de color blanco. A este uniforme se le debe añadir un cinturón blanco.




Quiero aprender defensa personal en un tiempo relativamente corto. ¿Es el Aikido una buena elección para ello?


Directamente no.




¿Existen grados y cinturones como en otras Artes Marciales?


Sí. Pese a que en sus inicios, el fundador del Aikido Morihei Ueshiba se basara en el sistema de certificaciones del Budo tradicional, con el paso de los años la mayoría de las Escuela de Aikido han ido adoptando el sistemas de grados Kyu (para alumnos con grado inferior al cinturón negro) y Dan (para alumnos con grado de cinturón negro); sistema éste último popularizado por el Judo y que suele incluir una variada distinción de colores antes del cinturón negro. En nuestra Escuela, los alumnos principiantes usan cinturón blanco, los grados intermedios lucen cinturón marrón, mientras que el cinturon negro queda reservado para los estudiantes avanzados.




¿Es peligroso practicar Aikido? ¿Son frecuentes las lesiones en vuestra Escuela?


La práctica de Aikido contempla luxaciones, proyecciones, golpeo, estrangulaciones, trabajo con armas, suelo y movimientos de defensa ante varios adversarios. Por todo ello, se debe practicar siempre con extrema precaución y siguiendo siempre las instrucciones del profesor, ya que un descuido o una falta de atención puede provocar una lesión al compañero. No obstante, todas nuestras clases comienzan con un calentamiento y con ejercicios de estiramientos encaminados a preparar al cuerpo para la posterior actividad, además de hacer también un gran hincapié en la práctica de Ukemi (caídas), permitiendo al alumno absorber de manera segura toda acción de entrada del compañero y evitando así la posibilidad de hacerse daño. Gracias a esta metodología de clases, las lesiones en nuestra Escuela son infrecuentes.




Me he informado sobre el Aikido y quiero iniciarme en su práctica, pero acarreo una lesión que me impide realizar ciertos movimientos. ¿Puedo empezar las clases?


Todo dependerá del tipo de lesión o dolencia, si es crónica o temporal, la clase de movimientos que impide realizar, etc. Ante esta situación, recomendamos primeramente consultar con el médico y que sea este especialista quien valore la posibilidad de realizar una actividad física como el Aikido. Es cierto que la práctica del Aikido reporta una serie de beneficos físicos como son la mejora de la flexibilidad, el equilibrio, la fuerza y resistencia muscular, a la vez que reduce la grasa muscular; pero si se tiene una lesión grave o serios problemas de movilidad desaconsejamos su práctica.




¿Es el Aikido efectivo para una pelea? ¿Es un Arte de combate?


No. El Aikido no es un sistema de lucha , por tanto es poco útil en una pelea o combate (y menos aún si el combate es reglado); a menos que el adversario apenas acredite experiencia combativa. De esta manera, y conociendo el significado del Aikido, el practicante de Aikido debería evitar siempre la pelea; en primer lugar por una cuestión ética y en segundo lugar pon un tema puramente técnico. Ciertamente, el Aikido te enseña a no estar nunca en una pelea. Así las cosas, queremos dejar bien claro que el Aikido no es un sistema de combate ni una forma de lucha en sentido estricto, ni fue diseñado específicamente para pelear. Contraria y revolucionariamente a ello, Aikido fue desarrollado a nivel físico y técnico como un método que permite neutralizar o evadir una agresión espontánea –ya sea de una persona o de varios, con armas o sin armas- en el mismo momento que se produce. Por tanto, el Aikido, como sistema de Defensa Personal, tiene su oportunidad en el preciso instante que se materializa (o se va a materializar) una agresión física; inutilizando rápidamente al agresor o agresores y procurando causar el menor daño posible dentro de una respuesta proporcional al ataque recibido. No en vano, en los primeros años del Aikido si bien todos los alumnos tenían conocimientos de lucha de otras artes, descubrían sin embargo en Aikido un sistema altamente sofisticado y revolucionario que les permitía detener una agresión de manera rápida y eficiente, sin tener que llevarlo a un escenario de lucha o combate. Naturalmente, se dan situaciones en las que es verdaderamente difícil neutralizar el ataque a la primera de cambio, bien porque se produce una combinación de ataques muy rápidos por parte del atacante o bien porque el agresor tiene conocimientos de lucha que hacen difícil su rápida neutralización. En tales casos, entendemos que un practicante de Aikido bien entrenado debe tener las herramientas suficientes para lidiar igualmente con este tipo de situaciones y que le posibiliten hacerse con el adversario en el menor tiempo posible y evitando así que la agresión inicial derive en un combate o pelea, situación para la cual el Aikido apenas ofrece respuesta. Defensa personal y lucha son dos contextos bien diferenciados. Aikido trata sobre el primero, la defensa personal o la protección, procurando así proteger el bien más preciado que tenemos, esto es, la vida; frente al deseo de ganar peleas, medallas, trofeos o recompensas económicas más propio de los sistemas de combate. En base a lo anterior, toda comparación o discusión del Aikido frente a cualquier sistema de lucha es inútil y completamente estéril y no demuestra sino una buena dosis de ignorancia en cuanto al sentido y objetivo del Aikido.

Por último, y a este respecto, el maestro Morihei Ueshiba concluyó que el verdadero espíritu de las artes marciales no debe centrarse en el combate o la competencia deportiva, donde el orgullo y el ego se potencian; sino en la búsqueda de la perfección física, mental y espiritual del ser humano a través del entrenamiento, la auto-reflexión y la práctica continua.




¿Es Aikido un Arte Marcial tradicional?


No. Aikido es un arte marcial japonés moderno, un Gendai Budō, en contraposición a las artes marciales japonesas tradicionales o clásicas referidas habitualmente como Koryū Budō. El fundador del Aikido, Morihei Ueshiba, estudió diversas artes marciales japonesas clásicas como escuelas de kenjutsu o de esgrima con sable (Gotō-ha Yagyu Shingan ryu, Ittô-ryû, Shinkage-ryū); escuelas de manejo de la lanza o sojutsu estilo Hozoin-Ryu; escuelas de Jojutsu y Bojutsu de manejo de bastones; además de escuelas de artes marciales a manos vacías (Daitō-ryū Aiki-jujutsu, Tenjin Shin'yō-ryū jujutsu). Aparte de este estudio de artes marciales clásicas, el Maestro Ueshiba entrenó también artes marciales japonesas modernas como el Judo y el Jūkendō (el arte del manejo de la bayoneta). De todo este compendio, Morihei Ueshiba realizó una magnífica síntesis de las artes marciales clásicas japonesas de la que extrajo los principios del budo que a partir de 1942 se denominó Aikido.




¿Qué nombre recibe la falda-pantalón oscura que se utiliza en la vestimenta y cuál es su significado?


Esta prenda recibe el nombre de 'Hakama' y se trata de una prenda de vestir tadicional de la vestimenta samurái. Originalmente estaban hechas de tela pesada y fueron usadas por los jinetes samurái para protegerse de los golpes y roces de los arbustos al andar a caballo. Aún los samurái que andaban a pie las utilizaban, ya que les confería estatus y los hacía fácilmente identificables. Se dice que los siete pliegues de la hakama, cinco por delante y dos por detrás, simbolizan las siete virtudes del Budō: JIN: caridad GI: honor o justicia REI: cortesía y etiqueta CHI: sabiduría, inteligencia SHIN: sinceridad CHU: lealtad KOH: devoción




Hay Artes Marciales que son, a su vez, un deporte. ¿Es el caso también del Aikido?


El Aikido no es un deporte, ni competitivo ni no-competitivo. Por contra, es un arte y una disciplina que confluyen en un proceso educativo para el entrenamiento de la mente, el cuerpo y el espíritu. Debido a esto, no tiene por objeto únicamente el estudio de una técnica, sino también el refinamiento personal y el crecimiento espiritual.




Observo con frecuencia que el uso de golpeo en Aikido es prácticamente inexistente o residual. ¿Cómo lo abordáis vosotros?


En nuestras clases enseñamos al alumno a golpear (puño, codos, patadas, etcétera) por dos motivos fundamentales:

  1. Para que las técnicas o movimientos de defensa sean ejecutados ante ataques modernos, sinceros y bien construídos técnicamente.
  2. Para dotar al propio alumno de herramientas de golpeo con diferentes partes del cuerpo que le puedan servir también para iniciar o facilitar una defensa o bien resolver una contienda mediante golpeo igualmente.




En biografías sobre el Fundador del Aikido –Morihei Ueshiba- a menudo se incluyen pasajes donde se le atribuyen cualidades prácticamente sobrehumanas y se le describe como una suerte de deidad. ¿Qué hay de cierto en todo ello?​


El fundador del Aikido, Morihei Ueshiba, si bien era un hombre dotado de una gran fuerza física y de una extraordinaria habilidad y sensibilidad para las Artes Marciales - no en vano estuvo en la guerra y aceptó también combates y desafíos de reputados luchadores de la época - en absoluto poseía cualidades sobrehumanas ni divinas.
Nada más lejos de la realidad: era una persona con sus dudas, inquietudes, intereses, errores, aciertos, etc.; como cualquier otra.
Queremos pensar por ello que, el hecho que dese la iconografía japonesa traten a Ueshiba con rasgos que exceden a la condición humana, obedece todo a una suerte de mitificación del personaje unido a una buena dosis de marketing japonés en torno a la propia figura del Fundador del Aikido.




¿Cuál es el objetivo del Aikido?


Según palabras del Maestro Mitsugi Saotome: "El objetivo del Aikido no es la adquisición de poderío físico y técnico sino cultivar la fortaleza de la sabiduría".




¿Por qué en Aikido se ve mucho ataque con la mano abierta y no con los puños? Hoy en día nadie ataca de esta manera. ¿A qué obedece practicar de esta manera?


Aikido deriva, fundamentalmente, del arte del Kenjutsu (esgrima japonesa). En dicho arte, los ataques de sable cubren básicamente tres trayectorias: verticual, oblicua y estocada. Al trasladar dichos ataques a la práctica sin armas del Aikido, se recrean precisamente dichos cortes y estocadas pero con la mano vacía, al objeto de presentar los movimientos originarios y las técnicas de base del Aikido. Así, consideramos que esta forma de trabajo constituye una buena metodología especialmente en los niveles iniciales de práctica, pero a medida que se van asentando los fundamentos creemos que - al igual que sucede con el pianista que en aras de su propio avance debe tocar cada vez piezas mayores y más complejas y no quedarse sólo con las escalas básicas - el alumno de Aikido debe igualmente practicar ante un mayor abanico de ataques y que éstos estén adaptados también a la realidad de hoy en día, para poder tener así un progreso real y consistente.




¿La práctica en vuestra Escuela es suave o dura? ¿Cómo la enfocáis?


Nuestra práctica está orientada, fundamentalmente, a desarrollar una buena estructura corporal que permita al alumno obtener la máxima eficiencia en sus movimientos para, posteriormente, poder aplicar los fundamentos y principios de Aikido frente a diferentes ataques y situaciones de defensa. Es por ello que combinamos clases más suaves o relajadas encaminadas al desarrollo de la propiocepción con otras más potentes e intensas que busquen la resolución de una agresión de una manera rápida y contundente.





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